Tratamientos médicos impartidos por estudiantes ganan terreno por su "low cost"

23/01/2013
La Vanguardia.com Sanidad

Odontología, podología, cirugía estética, imagen para el diagnóstico, acupuntura, entre otras muchas especialidades, es la larga lista de servicios que ofrecen universidades y centros de formación al público en general, muchas veces a precios económicos. De este modo los alumnos pueden poner en práctica sus conocimientos siempre bajo la supervisión del profesorado. La mayoría de clínicas universitarias y este tipo de escuelas asegura haber notado un aumento de clientela a raíz de la crisis económica, que puede llegar a ser del 40% en algunos casos.

Medicina tradicional desde 5 euros

En el ámbito de la medicina alternativa es donde se encuentran los precios más bajos. Solo por cinco euros la sesión es posible someterse a un tratamiento de acupuntura u osteopatía. El único requisito es padecer alguna dolencia –como contracturas o dolores de espalda- para que los estudiantes puedan poner a prueba todo lo que han aprendido en la teoría. En el Instituto Superior de Medicinas Tradicionales (ISMET) los alumnos en prácticas llevan como mínimo dos años formándose –excepto en quiromasaje, que empiezan a los nueve meses-. Una de las responsables, Aída Gil, comenta que los clientes que acuden al centro “no suelen mostrar reticencias” por el hecho de que los estudiantes, constantemente orientados por un profesional, sean los que apliquen los tratamientos y que, incluso, hay terapias en que “hay lista de espera de entre tres y cuatro meses”.

Dentistas y podólogos más asequibles

También encontramos precios moderados, ya que acostumbran a situarse en la banda baja de lo que se puede encontrar en el mercado, en las clínicas de ortodoncia y podología de algunas facultades. Por ejemplo, según la tarifa de precios publicada para este 2013 de la Universidad Rey Juan Carlos, en Madrid, un empaste complejo cuesta 31 euros y una reconstrucción, 55 euros. En este centro universitario también se ofrece un servicio de rayos X, psicología, tratamiento de la fibromialgia y servicio de rehabilitación y medicina. Los alumnos, profesores y familiares de primer grado se benefician de un descuento del 20%.

En la Clínica Odontológica Universitaria de la Universidad de Barcelona (UB), que forma parte de la fundación privada Josep Finestres, los pacientes –una media de medio millar al día- son atendidos por profesionales titulados que están cursando estudios de especialización y también por estudiantes de grado. “Siempre están supervisados por alguno de los 200 profesores que trabajan en la clínica”, explica el director general, Armand Arilla, que añade que la actividad en el centro creció el año pasado alrededor del 10%. Además, la fundación cuenta con una clínica de Podología, donde también atienden estudiantes y profesores de esta rama médica. En ambos casos, tanto en el centro odontológico de la universidad como en el que trata las dolencias del pie, los beneficios se reinvierten en investigación, adquisición de nueva tecnología y docencia.

 La Clínica Universitaria de Navarra, ubicada en el campus de la universidad, oferta todas las especialidades, desde problemas cardiovasculares hasta una intervención quirúrgica de aumento de mamas. “La mayoría de los médicos dan clases en la facultad y también ayudan a los estudiantes a hacer sus prácticas”, explica Jesús Zorrilla, director de comunicación de la clínica, y añade: “Si el paciente no quiere que el estudiante esté presente durante la visita, se respeta su opinión”, aunque asegura que normalmente “no ponen ninguna pega”. En cuanto a los precios, Zorrila advierte de que hay que tener en cuenta a la hora de valorar si un tratamiento es caro o barato la tecnología utilizada ya que no es lo mismo una operación con cirugía hecha a mano o con robótica, que es más precisa, pero también más costosa económicamente. En este sentido, admite que, aunque intentan poner “precios justos”, estos están dentro “de la media” de mercado. Evidentemente, el hecho de que la clínica no tenga ánimo de lucro y no gaste dinero en publicidad influye en los costes y en que cuenta con tecnología puntera.

Peluquería y estética ‘low cost’

La clientela llega a los centros que ofertan escuelas y universidades a través de las buenas referencias y el boca a boca. Y aparte de servicios médicos, destacan otro tipo de prestaciones. Unas de las más conocidas y populares son las que ofrecen los centros de formación en peluquería, estética y asesoramiento de imagen. En este sector los precios son bastante inferiores a los de mercado. Por ejemplo, un servicio completo de peluquería para mujer –lavar, cortar y peinar- puede costar entre 7 y 11 euros, y un maquillaje, ronda los 15 euros, lo que comporta que en la situación actual haya más gente decidida a dejarse peinar, maquillar o depilar por un aprendiz.

 
“Siempre dejamos muy claro al cliente cuando llama pidiendo información que los servicios los hacen los alumnos, por lo que vienen concienciados de que a lo mejor la manicura no será perfecta”, explica la responsable de la Escuela de Estética Cazcarra, Yolanda Tortajada, aunque también insiste en que “los profesores siempre supervisan el trabajo hecho por los estudiantes y que “los clientes se sienten muy bien tratados”. A modo de prueba comenta que antes de irse responden a un test de satisfacción y que “nunca” hay reclamaciones. De hecho, según Judith Oset, responsable de la escuela de Peluquería, comenta que “es frecuente” que cuando un cliente habitual pide cita reclame a un alumno determinado porque le gustó como le atendió la última vez. Por otro lado, la academia ha visto como su clientela ha crecido hasta un 20% desde que empezó la crisis.

 Aprender inglés por menos dinero

También en el campo de las academias de idiomas es posible beneficiarse de descuentos si en vez de escoger a un profesor experimentado se opta por elegir a uno que se está formando para dar clases. De hecho, incluso hay escuelas que hacen este tipo de ofertas. Es el caso de International House Barcelona que pone a disposición de los clientes clases de español y de inglés impartidas por docentes en prácticas, un servicio que el año pasado la escuela ofrecía gratis a personas que estuvieran en paro. Una iniciativa que seguramente explica, en parte, el aumento del porcentaje de alumnos de cerca de un 40% que ha experimentado la academia desde el inicio de la crisis. “Los clientes son gente joven con poco poder adquisitivo y que quiere aprender idiomas”, declaran fuentes del centro.

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Publicat a La VANGUARDIA.com Sanidad

23 de gener de 2013